Anécdotas curiosas. Vol. 2: Ubicando a mi hermano en el hotel de México

Mi hermano vino a México un par de días, por asuntos de trabajo. Llegaría de noche, así que estaría disponible en su hotel a la mañana siguiente. Lo llamo entonces a primera hora.
- Hotel Sheraton Centro Histórico, habla Guadalupe, ¿Cómo puedo ayudarle?
- Hola, ¿Podría comunicarme con la habitación de Nelson Ramírez, por favor?
- Claro, un momento, por favor.
(musiquita de grabadora durante dos segundos, y vuelve la recepcionista)
- ¿Piña es el apellido?
- No, el apellido es Ramírez.
- Claro, un momento por favor.
(musiquita de grabadora durante dos segundos, y vuelve la recepcionista)
- ¿Rivera es el apellido?
(¿Cómo que Rivera?, ¡Si le acabo de decir Ramírez! ¡Y dos veces!)
- No, señorita, ¡El apellido no es Piña, ni es Rivera, es Ramírez!
- Lo que ocurre es que no tengo sistema y por eso me cuesta ubicarlo... ¿Podría llamar luego?
Al final me quedé pensando... ¿La falta de sistema era la causa de que Guadalupe en su mente cambiara el apellido cada dos segundos?

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal