jueves, diciembre 14, 2006

Reflexiones de una mente sin oficio Vol. 8: El secuestro del color

A mí me gusta vestir de colores. Sólo en ocasiones formales recurro al negro, o a los colores oscuros, pero regularmente, prefiero vestirme de colores. Y desde pequeña, mi color favorito ha sido el rojo. Tenía muchas ropas rojas, accesorios para el pelo rojos, bolsos rojos, cosas rojas. Pero desde hace un tiempo, creo que el inconsciente colectivo me llevó a excluir de mi armario al color rojo (rojito). No hubo nada rojo en mi ropa desde hace algunos años, a esta parte. Y resulta que, hace unos meses, me regalaron una gorra roja de Adidas. Semanas después, una cartera roja. Semanas después, un suéter rojo. Los regalos fueron casuales, sin insinuaciones ulteriores. Al principio, sentí cierta conmoción de usar un color que viene identificando a un sistema con el que no me identifico para nada. Pero después me detuve y dije: “Un momento. Este fue siempre mi color favorito. Y resulta que he permitido el secuestro que hizo esa gente del color rojo. ¡No puede ser!”.

No puede ser que yo les haya concedido a ellos la exclusividad de usar mi color favorito para vestir sus fechorías. No puede ser que yo me haya privado de usar el rojo que tanto me gusta, porque ahora uno no puede evitar recordar el “rojo-rojito” sin sentir que la arcada viene, poderosa. No puede ser que el régimen y los zurdos de pacotilla se apoderen de un color que también nos pertenece a los que no compartimos esa idea. No puede ser. Por lo tanto, he decidido darle la bienvenida de nuevo al color rojo apolítico a mi vida. ¡Larga vida a los colores y muerte a los tiranos que pretenden politizarlos!

3 Comentarios:

A la/s diciembre 19, 2006 7:06 a. m., Blogger Lena yau dijo...

Tptalmente de acuerdo contigo, Rocío! Se puede decir más alto pero no más claro!


besos

 
A la/s diciembre 19, 2006 6:50 p. m., Blogger Arcangel Vulcano dijo...

Me gusta regalar a mi pareja rosas rojas, me encantan las fresas rojas,las cerezas rojas, las patillas rojas,la salsa de tomate roja,los labios de las damas pintados discretamente de rojo,las gelatinas rojas, las sangrías rojas, las manzanas rojas,los uniformes de los equipos de futbool rojos como el del Toluca o el del Caracas,los ferraris rojos, ¿te das cuenta que ese color es hermoso? Con razón te gusta tanto; así que a usarlo sin ninguna restricción.Más ahora en navidad. Pero no estoy de acuerdo con derramar la sangre -que es de color rojo- inultilmente, ni siquiera la de los "tiranos".Te deseo muchos éxitos y salud. ¡Feliz navidad!

 
A la/s diciembre 25, 2006 12:37 p. m., Blogger rocio dijo...

Gracias por pasar a leer, amigos. Es un placer recibirlos. Que pasen una muy feliz Navidad y un excelente 2007.

Besos

Rocío

P.D.: Arcángel: yo tampoco quiero derramamiento de sangre. A lo que me refiero es a algo intelectual, no físico. ¡Besos!

 

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